8 de septiembre de 2026
Por qué estudié diseño industrial
O cómo me enteré que existía el diseño industrial.
O cómo me enteré que existía el diseño industrial.
En el año 2004 terminando la secundaria venían las inscripciones para el CBC. Me inclinaba hacia Diseño de indumentaria: tenía aspectos de lo creativo, lo expresivo, el hacer, pero también características de una Industria local y con posibilidades de emprender y crear un negocio propio que siempre fue parte de la visión de mi familia del mundo .
En ese momento, mi mamá cantaba en un coro y tenía una compañera diseñadora de indumentaria, así que le pedí que le preguntara un poquito más sobre la carrera.
Si no me equivoco ella trabajaba en ese momento para una marca muy conocida de mallas de competición, la pregunta era un poco genérica, la que recibimos muchas veces ahora nosotros del otro lado que es “Mi hijo o mi hija quiere estudiar Diseño, qué te parece?”
Lo que pasó con la respuesta fue fantástico. En ese momento no usábamos celulares para comunicación instantánea así que la respuesta tenía que esperar al día que mi mamá fuera al ensayo de coro y que coincidiera que pudiera hablar y estuviera presente su compañera.
Iba a los lunes a la noche al coro y volvía a eso de las 11/12 de la noche. Me acuerdo el ruido del motor ascensor cerca de ese horario que daba la pauta de que estaba llegando. La voy a buscar a la puerta, le abro expectante y enseguida me dice: no sabes! no es diseñadora indumentaria!
Momento de confusión, voy a tener que buscar algún otro referente pienso..
Vuelve sobre la idea, no es diseñadora de indumentaria! es diseñadora industrial, sabes lo que es eso?
Claramente no sabia! Mi recuerdo fue entrar en la compu que compartíamos con mi hermana a la web de FADU a ver el Plan de estudios. Tengo un recuerdo grabado -de hecho podría buscar si están los folletos en algún lado en la dirección de la carrera- de leer “Diseño industrial…disciplina que puede desarrollar desde una lapicera hasta un automóvil”
Leí y me conquistó.
Ahora había que averiguar un poco más. La primera vez que entre a FADU fue después de una clase de gimnasia, cruzamos a "averiguar". Terminamos en el cuarto piso, tocamos algunas puertas hasta que apareció un señor canoso con bigotito blanco. Años después me di cuenta que era Hugo Kogan, que ese día se tomó el tiempo de ordenarles el panorama a tres adolescentes perdidos y explicarles la diferencia entre las carreras, la noción de producto seriado y el alcance de lo industrial.
No hubo dudas, me escribí directo en Diseño industrial. Un tiro al blanco, me divierte pensar si hubiera llegado igual sin en el entusiasmo con el que me contó mi mama lo que había descubierto.
Hoy tengo la suerte de vivir del Diseño, enseñarlo, seguir aprendiendo, y rodearme de colegas que comparten una visión positiva y activa de nuestro lugar y función en el mundo: mejorar la calidad de vida de las personas.